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Un café... una historia


Mariano Mores - "El Firulete" - Barenboim - BPO



Un café... una historia





Vive en un pueblito pequeño y todos la conocen. Al verla la gente comenta sobre su vida tan solitaria sentada siempre ante la misma mesa del bar, tomado un café, mirando quien va... quien viene... pensando... recordando... escribiendo... esperando quizás? ... pero lo que no saben es que Sofía no conoce la soledad. 

Siempre, siempre está acompañada de cientos de personajes que 

conviven en ella, y que, mientras toma su café, y mira a la 

gente pasar, y piensa, recuerda, espera y escribe... escribe y 

escribe... mil historias.

Y asi, siempre, todo comienza, con un cafe




El iceberg



AGUAVIVA La casa de san jamas





El  iceberg









Aunque alardeaba de ser majestuoso y gélido como un iceberg, 

un día se derritió y su deshielo dejó en libertad un agüita clara y 

límpida que  formó  un  caudaloso río bordeando el cordón de la

vereda, cuando una cálida y placentera brisa se levantó dejando

a sus pies un barquito de papel.


Lo tomó en sus manos, lo miró con  nostálgica ternura y decidió 

depositarlo en su cauce... treparlo... levar anclas... y partir...


Y en ese viaje lleno de aventuras, recorrió mil mundos.
















Confusión de sí




Una canción de piano triste.




Confusión de sí




El día de su cumpleaños número 70 se tomó una fotografía como todos los años, entre risas, felicitaciones y buenos augurios de sus amigos y familiares.

En la soledad de su cuarto, sentada en la cama, la observó con detenimiento, pensado quien sabe qué.

Cerrando sus ojos  dejó aflorar sus recuerdos y en ellos se observó... se comparó...se vio... si... se Vio a si misma sin poder entender como, esa mujer tan quieta plasmada en esa imagen fuera su reflejo, con ese gesto risueño del instante del brindis, con esa mirada placida y serena, con ese cuerpo robusto, con sus cabellos blancos, con su piel de cuero curtido por los  años.Y el impacto fue... fuerte?...

No se reconoció en ese espejo... no se reconoció a si misma ni pudo comprender lo sucedido...

Se preguntaba : como pasó... cuando.... donde... 

No podía ser... tal vez fuera un sueño... si ella se sentía finita, lánguida, liviana, con un vestido de fiesta y flores en el pelo... si por sus venas corría la savia del amor... si en su jardín reverdecía nuevamente la primavera perfumando su esperanza...  si en todo su cuerpo sentía el fluir de la vida... y en su corazón...  aaah... en su corazón galopaba una tropilla de caballos ante la mirada de su amado cuando juntos marcaban el ritmo de su canción...

De pronto, la puerta de la habitación se abrió y la tierna voz de su nieta le dijo: 

- abu... me cuentas un cuento?... y entonces si... comprendió.




Atrapar la felicidad




Shadows - Lindsey Stirling (Original Song)




Atrapar la felicidad





Cuando escuches el canto de los grillos en tu jardín, no los espantes... shhh... cuídalos... porque ellos son los portadores de la felicidad... shhh…

Si si.  Como lo oyes... Así supo Airún un día que los grillos eran los portadores de la buenaventura y del júbilo y que por eso, cuando sus... cri-cri... cri-cri... cri-cri... resonaban en las noches de luna después de una lluvia de verano, dándole una serenata desde la ventana que da al jardín, debía agradecer, porque ellos anunciaban con su canto, alegría y bienestar.

Fue entonces cuando Airún sintió tanta curiosidad por conocer la felicidad y tenerla para sí, que inicio una intensa y ardua búsqueda... una feroz cacería... de inocente apariencia... 


Migró existencia tras existencia por todos los confines del universo, atrapando a todos los grillos que se cruzaban en su camino y guardándolos en su preciada cajita grillera, hasta agotar en ésta desesperada búsqueda, todas sus vidas posibles en todos sus  universos… quedándose sin energía... sin savia... y sin tiempo... 


Cuando por fin todos los grillos de la eternidad fueron solo suyos, ya no le quedó ni una sola vida para ser feliz... 


Claro... esta historia es difícil de creer y de comprender... pero no la cuentes... shhh... porque esto que te confío es un ancestral secreto de los dioses... shhh...


¿Sabes?... en su última vida, Airún, habiéndose transformado en un grillo... también quedó atrapada en su preciosa cajita grillera... shhh… 

¿Es simple la vida?



Yiruma - "Kiss the Rain" (cover by Bevani flute)



¿Es simple la vida?



Sirc lo tiene todo...:

Sábanas blancas donde ama y es amada sin culpas, sin prejuicios, sin miedos...

Papel de estraza, limpio y perfumado cubriendo su mesa como un fino mantel bordado en filigrana, en inequívoco símbolo de su dignidad de vida...

Un trozo de pan de campo que comparte con sus amigos...

Una jarra con agua fresca para calmar la sed del que se arrime a 

su puerta... y tiene también, en aquel rincón cercano a su 

ventana,  un florero... un florero de líneas simples y tranquilas 

como su espíritu, con grandes girasoles que todas las mañanas le 

enseñan a adorar el sol.


Sirc asegura que no conoce la pobreza… que así de simple es la 

vida.


Ĉu?... Kiu scias? Vos mondo! Kion vi devas diri? ... Ĉu?

¿Será? …¿Quién lo sabe?... ¡Vos, mundo! ¿Qué tenés para 

decir?... ¿Será?

Frase en esperanto, considerado idioma universal.


La gula


Algo hay que comer



La Gula



                   




El calor era abrasador. La cinta asfáltica marcaba un largo camino plateado que se perdía en el infinito. Faltaban unas cuantas horas para llegar a esa fiesta ferial que duraría 3 días en rincón de los sauces. 

Las 2 de la tarde en ese desierto inhóspito, sin vegetación, sin agua y sin comida parecía ser el peor castigo de los cielos. La llegada se hacia desear y para colmo de males, el pensamiento sobre la falta de comida taladraba su cabeza y su ansiedad se hacía cada vez más profunda y dolorosa.

A las 7 de la tarde, hora de su llegada a Rincón; el calor y la falta de aire  hacían de ese dia el mas pesado , el mas asfixiante...  Ya era muy tarde y debía  armar su stand con pulseritas, aros y collares de piedras. La gente comenzaba a caminar por entre el predio ferial, conociendo la mercadería, preguntando precios, comprando. El objetivo era ese. Vender. Pero el cansancio era muy grande y no podía concentrarse en el remate de sus ventas.

Quería evitarlo, pero sus ojos iban detrás de cientos de nenes regordetes que caminaban con alegría al compás de la estridente música con sus palitos de enormes y coloridos algodones de azúcar, con sus cucuruchos de helados y manzanas acarameladas, sus lenguas teñidas por el colorante,  sus redondas caritas llenas de chocolate, sus bocas melosas por tantos dulces. .. Ella, con ganas, les hubiera dado una estocada para quitárselos y darles una probadita aunque más no sea.

Que chicos, tan gordos tan gordos, pensaba entristecida. 

Nunca había visto tantos en sus viajes  por la Patagonia. Tal vez los fríos invernales habituales de la zona los hacían requerir de alimentos exageradamente calóricos.

Como serán  estos niños cuando crezcan;  quienes  los tocarán cuando necesiten las caricias del amor, cuando la piel les pida a gritos de una mano que los recorra?...Así de tristes eran sus reflexiones... y mas triste aún, porque sabia muy bien de que se trataba,lo que se sentía...lo que se sufría...lo que se deseaba...

Sumida en estos pensamientos no resistió más, no había vendido nada así que levantó sus petates y se retiro a descansar. 

Buscó un hotelito barato pero con internet.

Le costó subir su humanidad de 180 k por la escalera. Abrió la puerta del dormitorio, fue a la heladera y sacó lo único que encontró. Prendió la compu y se conectó con su sicóloga y le dijo, riéndose a las carcajadas, como una loca:

Socorro. Necesito tu ayuda. Estoy siendo atacada por un enorme frasco de 500 gr de dulce de leche y no puedo resistirme más.

Mientras decía esto, en dos o tres cucharadas soperas bien piponas, abriendo la boca como si se comiera el mundo de un solo bocado, el pote mostró su níveo fondo blanco.

Ella cruzó los brazos y apoyó su cabeza sobre el teclado mientras enormes lágrimas bañaban silenciosa y lentamente, sin prisa ya, su rostro. 




                                                                                        La obesidad

Círculo de terror





Círculo de terror







Era tan poca la paga de aquellos pobladores salteños… digo, la paga que recibían a cambio de trabajar … y trabajar… y trabajar… en la cosecha de la caña de azúcar … 

¡Si señores!, es como les cuento… trabajar de la mañana a la noche por unas pocas monedas, tan pocas que no les alcanzaba para alimentarse bien.

Esta familia de mi relato que tampoco iba a la escuela  y por lo tanto no sabían leer, ni escribir ni mucho menos informarse correctamente sobre las cosas de la vida y ¡ni que hablar de lo que sucedía en el país!... ni mucho menos… en el mundo.

Les contaré de lo que les sucedía a la familia de papá Ramón, mamá Josefa y sus 9 hijos, que no tenían trabajo. 

Papa Ramón no tenía trabajo. Le faltaba una pierna a don Ramón...  ¡pobre don Ramón!,  grandes  lagrimones brotaban de sus ojos por las noches cuando creía que nadie lo miraba y  entonces, calmaba sus penas con  el alcohol, y así lo hacía porque lo ganaba rápidamente la angustia por no encontrar una salida.

 Mamá Josefa nunca tuvo la oportunidad de terminar la escuela, no tenía información sobre lo que pasaba con su propio cuerpo y por eso, sin quererlo y sin pensarlo, engendró  9 hijos… ¡pobre mamá Josefa con sus 9 hijos y sus 9… pequeños…grandes problemas!

Josefa  trabajaba  lavando ropa de la mañana a la noche, recibiendo como todos, muy poca paga que era tan mísera que no les alcanzaba para que Josefa, Ramón y sus 9 hijos estuvieran bien alimentados y por eso  les resultaba todo más difícil.

Los 6 hijos pequeños: Pancracio, Samuel, Belinda, Coquito e Isidora,  a quienes no podían alimentar bien, estaban enfermitos, mal de chagas  se rumoreaba… no salían jugar y se sentían muy tristes… no conocían la risa, ni los caramelos, ni el sabor de un helado.

Y todo por qué?

Porque a sus papás, Ramón yJosefa, no tenían trabajo estable y lo poco que ganaban no les alcanzaba para mantener a su familia ni alimentarlos ni vestirlos ni mandarlos a la escuela ni estar con ellos.

José, el hijo mayor trabajaba en la cosecha de la caña de azúcar recibiendo también muy poca paga y satisfacía sus faltas con akullikus de coca que sus mismos patrones le facilitaban para que pudiera mantener así la energía que debía darle el alimento que no tenía y rendir más durmiendo menos.
 
José tenía muchos hijos pequeños que trabajaban también en la cosecha de la caña y aun reuniendo todos sus salarios, no se podían mantener.

Y todo por qué?

Porque José desde muy niño, al igual que sus hijos, estuvo sometido a los abusos del patrón… nunca tuvo la oportunidad de un trabajo digno.

Anacleto, el segundo hijo  tenía una gran cruz que cargar sobre sus hombros, ya que a pesar de su mucho buscar solo conseguía trabajo esclavo y así no podía ayudar a su familia como era su deseo más grande.

Anacleto lo intentó todo. Buscó por todos lados. No quedó una persona en el pueblo sin que le pidiera, rogara, suplicara  por un trabajo que le permitiera mantenerse…y como no pudo ayudar a su familia le nació el rencor y se agarró de la primera mala idea que se le cruzó por la cabeza y aprendió a robar, y como cayó varias veces preso nunca nadie lo aceptó y no pudo jamás rehacer su vida…

Y todo por qué?

Porque Anacleto nunca pudo conseguir ese trabajo que se necesita para vivir con dignidad

Margarita, la hija de15 años era la única de los 9 hermanos que había podido ir a la escuela, pero, cuando conoció el amor y  en su pancita creció un bebe, Margarita se desesperó y se asustó muchísimo y dejó en el llanto hasta la última de sus lágrimas cargadas de dolor, de miedo, de incertidumbre… sintió tanto miedo  que huyó lejos de su casa, y de miedo y desesperación, en la más absoluta soledad, Margarita… abortó… Margarita se desangró… Margarita aulló de dolor cuando los que debían cuidar de su salud la condenaron, la juzgaron sin piedad y la encarcelaron.

Y Margarita,  como en el final de un cuento de terror, después de muchos años, volvió al hogar que seguía… como si nunca se hubiera ido…

 Y todo esto paso y sigue pasando. Esta es la verdad más verdadera…Todo… ¿por que?...

Porque ninguno tenía un trabajo  con una paga respetable, que les permitiera vivir con dignidad, con respeto, con fe en un futuro mejor.







Este relato esta basado en una historia veridica de una familia que vivia, alla lejos y hace tiempo, en hipólito Yrigoyen,  un pueblito de Salta y trabajaban en el ingenio San Martin del Tabacal..
Conoci personalmente a Margarita y conmovió mi espíritu leer la carta que con tanta simpleza y tanto amor le enviara su madre.


“Querida hijita ojala que al llegar este umilde papel  te encuentre  bien quedando nosotros regular. mirá mi flaquita yo quiero que me conteste esta la carta que tei  escrito y también quiero que me digas si leas  avisao a la señora que tian echo un ijo. Yo y tu papa tamos muy priocupados con lo que tea pasado. no emo enterao  por el  gustavo que viene a la casa yorando  a hablar con el ramón que se a enojao mucho pero dispues a entendido.
Son corta las noches pensando en vos mamita, queremos saber sies que te loas echo sacar o no. Nosotros  te  vamo  a apoyar en lo que decidás.
Si viera hija como tan la isidora y la belinda porque  sean  enterao  porque loan escuchao al ramón insultar y pegarle una buena  chirliada al gustabo  que yoraba y yoraba y pedia que te perdonemo  y que te busque.
Mira mi consuelito margarita, tu papa como siempre sin trabajo. bueno mamita sin tener ma que contarte me despido con el cariño mas grande.
Ispero  tu contestación lo ma pronto posible.  no te olvide que tu madre sufre.
Aquí  ya noe vida la vida sin vo mi consuelito
Cariño chau hijita
                  Josefa”


Todos los nombres  usados en este relato son ficticios





Esta situacion es común en muchos paises. los invito a leer:

http://desdelaterramedia.blogspot.com.ar/2012/08/el-azucar-y-el-arzobispo.html






Nota al margen: video de inicio: Juan Falú. A mi Ñaño - video de final de relato: Duerme negrito - 
video último:Atahualpa Yupanqui - Preguntitas sobre Dios





Rayén


Canción Sagrada del Viento (Wi Wi Wi...)
Beatriz Pichi Malen  





Rayén



38 grados de calor.  2 dos la tarde.  Rayén  caminaba, casi corría por esas angostas vereditas  porteñas . El  vapor del asfalto,  los altos edificios, y su paso apresurado, sin rumbo cierto, la llenaban de una energía espesa, negativa  y oscura.

De su frente y  de sus mejillas brotaban grandes gotas mezcla de sudor y de llanto.

 Los recuerdos se agolpaban sin sentido, uno a uno, desordenados,  como una película inentendible aún. A su mente llegaban las imágenes de su infancia, allá, en Huinganco, pueblito perdido entre los caminos  neuquinos.

 Las veces que de niña se habría refrescado en las aguas del rio Neuquén  y disfrutado de su paisaje, y amado sus tierras.

Su espíritu mapuche voló hacia esos lares, tratando de buscar la sabiduría de sus ancestros recordando con dolor cuando, ya entonces, vivían en inferioridad de condiciones respecto al hombre de poder.

Y vio a su padre tragando su orgullo y bajando la cabeza.

Ellos, los poderosos del pueblo subieron  a todos al camión con menos respeto que el que ellos tenían por sus cabras cuando  llegaba la veranada. ¡Iban a votar! ¡A cumplir con su derecho cívico que tanto costara conseguir! 

Como tantas otras veces, recibiendo  cada uno ese sobre cerrado, con la boleta dentro y firmado por el mismo presidente de mesa de todas las elecciones, para que luego, los   justos resultados  reflejaran el triunfo del mismo partido, viajaban esperanzados. Ni siquiera tenían que pensar. Ya otros lo habían echo por ellos y eso era para agradecer.

Les advertían que ese era el sobre que sin que nadie lo supiera, debían colocar en la urna y traer de vuelta el  otro vacío y firmado también, que les darían en la mesa. Solo así, con esta prueba  en su poder ellos tendrían derecho a seguir en esas tierras que consideraban suyas.

Y en ese momento, con la cabeza gacha, y el orgullo herido, ni las cabras ni el cultivo de tulipanes ni su rio ni nada le brindaba consuelo.

Recordó también que al crecer, se mudara a bs as en busca de trabajo; que paso miserias de todo tipo; que repitió su historia.

 Su pobreza y soledad fue caldo fácil para los poderosos de turno, quienes, aprovechando su desamparo, la incitaron a tomar una vivienda que tanta falta le hacía. Sus hijos  eran muy chicos y no tenían donde dormir.

Tomo esa casa con el amparo de ellos, a cambio de hacer número en sus manifestaciones, a cambio de su voto, a cambio de su afiliación.

 Lo que había echo no la enorgullecía, no, al contrario…

Y hoy, corría… Y corría… Y corría…

 Debía llegar a tiempo. Debía detener a su hijo. Rescatarlo. Abrazarlo. Cuidarlo.
Una vez mas su familia repetía su historia con los mismos abusos y humillaciones.

El correr no alcanzó. Fué tarde ya.

Viéndolo allí, muerto, se abrazó a el y rompió en un llanto desesperado.